La egipcia: Limpieza corporal a la menta
Ingredientes
l Una taza de agua
l Dos cucharadas de hojas de menta (o de hierbabuena) picadas
l Una cucharada licuada de pepino.
l Una cucharadita de bicarbonato de soda
l Dos cucharaditas de miel (no usarla si la piel es grasosa)
l Dos cucharaditas de extracto de almendras
Poner el agua a hervir. Cuando esté hirviendo añadir la menta, apagar la hornilla y dejar que la menta repose en el agua por aproximadamente diez minutos. Luego colar la infusión y añadir el resto de los ingredientes. En el baño habitual usar esta limpiadora como un jabón liquido. Usar agua tibia para aplicarlo y, al final, usar agua fría para cerrar los poros.
Piel terciopelo con azúcar morena
Este tratamiento ayuda a exfoliar la piel.
Ingredientes
l Una taza de azúcar morena
l Una taza de aceite. Se recomienda el de oliva ligero
l Una cucharada de jugo de uva, o de zábila licuada, o de jugo de limón (evitarlo si la piel es seca o sensitiva)
l Opcional: Dos gotas del aceite esencial que se prefiera; se recomienda el de toronja, rosa o lavanda
Mezclar los ingredientes y frotar el cuerpo con una esponja previamente untada con esta mezcla.
Baño de leche a lo Cleopatra
Este tratamiento humecta la piel, pues la leche contiene nutrientes que otorgan tersura. Con 10 ó 20 minutos y algunos ingredientes naturales se puede tener una experiencia faraónica en la bañera.
Ingredientes
l 1/2 taza de leche en polvo
l 1/4 taza de fécula de maíz (maicena)
l 1/4 taza de miel de abeja
l De cinco a nueve gotas de aceite de rosas
l Tres cucharadas de agua natural o destilada
l Una vela aromática
l Un par de toallas limpias
l Una esponja natural
Mezclar la leche, la fécula de maíz, la miel y el aceite de rosa en la licuadora o el procesador de alimentos. Añadir el agua poco a poco, hasta que la mezcla se vuelva una crema suave. Poner la mezcla en la bañera y abrir el grifo. Encender la vela aromática, sumergirse en la bañera y disfrutar.
Hierbas aromáticas
Hay varias maneras de preparar un baño de hierbas. Estas pueden ayudar a calmar la piel, provocar sueño, aliviar los dolores musculares. Se hace colocando bolsas de infusión en la bañera, pero si no tiene una, otra opción es llenar un trozo de tela fina con las hierbas (manzanilla, romero o eucalipto, son algunas de ellas) y sujetarlo al grifo para que el agua tibia pase por él... y después al cuerpo.
A SABER
DESPUES DEL BAÑO
l Antes de cualquier tratamiento, la persona se debe quitar todas las lociones, perfumes e impurezas de la piel con una ducha rápida
l Se pueden intensificar los efectos del tratamiento y aumentar la temperatura del cuerpo, tomando una infusión caliente antes de la envoltura
l Tras la exfoliación, nada más recomendable que una ducha con agua fría; esto activará aún más la circulación de la sangre por todo el cuerpo
l Al finalizar el tratamiento se deben tomar muchas infusiones y agua para reponer los fluidos corporals
l Es mejor aplicarse la crema hidratante cuando la piel aún está húmeda
l La crema hidratante debe elegirse de acuerdo con el tipo de piel: la idea es seleccionar una que no sea grasa al tacto y que no obstruya los poros de la piel
l Los aceites densos como el de oliva o el de sésamo, son buenos para las pieles secas; los más ligeros como el de aguacate o jojoba son adecuados para las pieles normales y grasas
l Los geles de aloe se recomiendan para las pieles normales y grasas


